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ARTÍCULO 67. ¿Puede el barefoot ayudar en una fascitis plantar?

22 de agosto de 2026 por
JAVIER SALINERO MARTÍN

Podólogo · Especialista en Biomecánica · Fundador de VOLKAN

"La pregunta no es si el barefoot cura una fascitis plantar. La pregunta es cuándo, cómo y en qué personas puede formar parte de una recuperación bien planificada."

Este es, probablemente, uno de los temas que genera más debate.

Hay quien afirma que el barefoot cura todas las fascitis plantares.

Y quien asegura que las empeora siempre.

Como podólogo especialista en biomecánica, creo que ninguna de esas dos posturas refleja la realidad.

Lo que dice la biomecánica

El calzado barefoot permite una mayor participación de la musculatura del pie y modifica la forma en que se distribuyen las cargas durante la marcha.

Eso puede resultar beneficioso en determinadas personas.

Pero también supone un aumento del trabajo que realizan algunos tejidos, incluida la fascia plantar.

Por eso, introducir un calzado minimalista cuando existe dolor activo no siempre es la mejor decisión.

Todo depende de la fase en la que se encuentre la lesión y de la capacidad del tejido para soportar esa carga.

Lo que veo cada día en consulta

He acompañado a pacientes que, tras una transición progresiva y cuidadosamente planificada, han mejorado su función del pie utilizando calzado barefoot.

Y también he visto personas que comenzaron por su cuenta, demasiado rápido, y aumentaron sus molestias.

La diferencia no suele estar en el calzado.

Suele estar en el proceso.

El error más frecuente

Pensar que cambiar de zapatillas equivale a tratar una lesión.

El barefoot no sustituye un diagnóstico.

No sustituye el ejercicio terapéutico.

No sustituye el control de las cargas.

Puede ser una herramienta útil.

Pero necesita formar parte de una estrategia individualizada.

Qué puedes hacer

  • Si tienes una fascitis plantar activa, no inicies una transición al barefoot sin una valoración profesional.

  • Si tu objetivo es utilizar calzado minimalista, planifica una adaptación progresiva.

  • Trabaja la fuerza, la movilidad y la capacidad de carga del pie.

  • No copies la experiencia de otras personas. Cada lesión evoluciona de forma diferente.

  • Consulta con un podólogo que pueda valorar si el barefoot es adecuado para tu situación actual.

Conclusión

El barefoot no cura la fascitis plantar.

Pero tampoco puede considerarse, por definición, perjudicial.

Como podólogo, mi trabajo consiste en decidir cuándo un tejido está preparado para asumir nuevas cargas y cuándo todavía necesita otro tipo de estrategia.

Porque la recuperación no depende de una zapatilla.

Depende de comprender cómo funciona ese pie y de acompañarlo para que vuelva a hacer, de forma progresiva, aquello para lo que fue diseñado: caminar sin dolor.

ARTÍCULO 66. ¿Las plantillas curan la fascitis plantar?